De esos que te dicen: "en mi época, las cosas eran diferentes. Esto no se hacía así, nosotros lo hacíamos asá y nos daba resultado. No necesitábamos de todo lo de ahora".
Y una, un poco por respeto, otro poco por no entenderlos del todo, asentía y callaba.
Antes de ponerse a arreglar la cortina enrollable, Jordi puso un cassete de música discotequera de los 70. Siempre saca esas perlitas impensadas aunque esta vez la sorpresa no fue la música. Fue el dispositivo que la contenía.
Duración 20´ máximo, debiéndole dar la vuelta para escuchar el lado 2. Y yo flipando porque recién en ese momento sentí que el cassette no me pertenecía, mejor dicho que hoy ese cassette, ni ningún otro formaban parte de mis recuerdos recientes. Si bien había tenido, grabado y escuchado varios en mi vida, sentada desde el sillón, observando y escuchando con atención afirmé para mí misma que ya no formaban parte de mi presente, aunque sí de mi pasado. No caí en la cuenta de esto con nostalgia ni tristeza, mas con la sorpresa de descubrirme partícipe de un cambio que vengo viviendo desde hace más de una década.
Loco, no?
8.8.10
Cuando los cambios ya no son sólo de los viejos
31.5.10
Nescafé y Correo de España en pro de la educación
Me hacía ilusión mandar las dos cartas que había preparado la noche anterior. Alrededor de las 10am agarré monedero y llaves, y partí hacia el correo, contenta de ir a enviar cartas de puño y letra (y de paso regalarles a mis ojos el recreíto necesario de la pantalla).
No esperé ni 10 segundos y llamaron a mi turno. Dado que el envío era certificado, a través de un seco "póngase a un costado y rellene los formularios", me aparté y dejé paso al siguiente cliente. Por el rabillo del ojo ví a un adolescente de gorra y remera ancha. Seguí con mi formulario. "Oiga, fffff, que mi madre me envía a rellenar esto, ¿cómo lo hago?". Ya no pude seguir. Giré mi cabeza y un adolescente bien entrado en la etapa de carencias, miraba en tono desafiante y víctima a la empleada que detrás de sus anteojos quizás también era madre. Espeté un poco más el contenido antes de ser ingresado en el sobre y visualicé un recorte en el que se leía: Concurso Gana un sueldo de 2000€ al mes para toda la vida
"Pones la dirección del destinatario aquí y todos sus datos y aquí a la vuelta tu nombre", le dijo en tono también seco pero con cierta empatía, al hijomimamámemanda. "¿Nombre mío?. Sí, el tuyo y tu dirección. ¿DNI también?. No, no hace falta.
Con +15 no sabés cómo enviar una carta chaval?. Gracias Nescafé, por colaborar con la educación diaria de los aspirantes al no paro y al no mileurismo, y sobre todo, en la de sus hijos.
Se fueron. Pero estuvieron.
Y nos abrazamos, reímos, puteamos y salimos.
Caminamos hasta que las piernas pidieron descanso. Y descansamos hasta que el sueño se fue y volvimos a salir.
Mayo de temperaturas atípicas. De ilusiones guardadas y expresadas. De mirar hacia atrás con un abrazo. Y hacia adelante con fuerza.
Me encantó que vinieran.
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